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Muchos goles, buenas jugadas, estilos definidos, equipos valientes. Muy poco de eso se ve hoy en el Fútbol Argentino. Ya se llevan disputados 80 partidos durante el Torneo Final 2014 y muy pocos encuentros han sido atractivos y llenos de goles. Se destacan el 4 a 1 de Newell’s a Atlético Rafaela, otro 4 a 1 de los rosarinos a Vélez, un 3 a 2 de Lanús también a los de Liniers, un 3 a 2 de All Boys a River y un 3 a 1 de Atlético Rafaela a Vélez que por salir a buscar y a proponer deja muchos espacios atrás que los rivales saben aprovechar. Pero también hay un 3 a 1 del conjunto dirigido por Oscar “Turu” Flores a Belgrano.

En estos partidos nombrados vemos que los equipos se repiten. Aparecen Newell’s, Vélez, Lanús, Atlético Rafaela… No es casualidad. Estos son algunos de los pocos equipos que saben a qué juegan y logran plasmar sus ideas en el campo. Generalmente, tienen la pelota, dominan los partidos y luego cambian el ritmo en tres cuartos de cancha y sus delanteros son directos y punzantes. El goleador del campeonato hasta el momento es Mauro Zárate de Vélez con 6 y lo sigue Diego Vera de Rafaela con 4.

Ninguno de ellos hoy es puntero, pero a la larga es probable que lo sean. Salvo Rafaela, los otros tres compiten en la Copa Libertadores, lo que no les deja concentrar y jugar todas sus fichas para intentar llevarse el torneo local. Aún así, le soplan en la nuca a Estudiantes y a Colón, los líderes al momento.

¿Dónde están los equipos denominados grandes? San Lorenzo es el que mejor está, va segundo pero perdió el poder ofensivo que tenía con Juan Antonio Pizzi y encima tiene todos los ojos puestos en esa Copa Libertadores que nunca pudo levantar. Mientras tanto, River no termina de definirse ni de convencerse dentro de la cancha. De a ratos se transforma en un equipo respetable y de a ratos en uno muy endeble en defensivamente. Por otro lado, Boca juega con un solo delantero tanto de local como de visitante. Cuando tiene el control del partido y la pelota en su poder, crea situaciones de peligro. Sin embargo, si se llega a poner en ventaja en el marcador, abandona esa idea y le entrega la bola al rival que con poco o mucho lo complica siempre. Le falta más valentía y mayor confianza. Por último, los clubes de Avellaneda viven un momento muy delicado. Racing está último en la tabla y en el juego. Arma pocas jugadas de riesgo, sufre mucho atrás, no tiene la pelota y le convierten fácil. Independiente intenta ascender a Primera con buenos jugadores, pero con una presión tremenda que los paraliza y perjudica porque hace seis partidos que no ganan.

Hoy gobiernan y manejan el Fútbol Argentino esos equipos, medianos o chicos en cuanto a la historia, pero grandes por la actualidad. Si la lógica se impusiera, el campeón del Final no debería escaparse de esos 4 conjuntos. Más que nada porque los equipos valientes, los estilos definidos, las buenas jugadas siempre a la larga hacen la diferencia.

 

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